Ruta hacia la Cola de Caballo de Masueco

El Parque Natural de las Arribes del Duero siempre consigue sorprender al visitante con sus espectaculares cascadas ubicadas en zonas de exuberante vegetación. Una de ellas es la Cola de Caballo, también conocida como Cascada de Pinero o Pozo de los Lirios. Un precioso lugar que pertenece al municipio de Masueco de la Ribera, a sólo 100 km de Hotel Regio (Salamanca).

Uno de los rincones que la provincia de Salamanca guarda como un verdadero tesoro, donde el senderismo se convierte en uno de los grandes protagonistas, ya que son decenas de personas las que cada día, especialmente los fines de semana, se acercan a esta localidad para disfrutar de las maravillas del entorno natural que la rodea. Un pueblo de 300 habitantes cuyo principal motor económico es el turismo rural y activo.

Cola de Caballo

Si decides hacer la ruta de la cascada de la Cola de Caballo, podrás ver este precioso salto de agua a través de una ruta circular de 8 km. El itinerario te llevará a disfrutar no solamente de las vistas de la magnífica cascada oculta en el bosque cuya estampa resulta inigualable, sino también de las increíbles vistas del encañonamiento de los ríos Duero y Uces. Con paisajes fascinantes desde la salida hasta la vuelta en la localidad de Masueco.

Debido a la humedad y que se trata de una zona especialmente calurosa, la mejor época del año para hacer la ruta y ver la cascada es en otoño o en primavera. No obstante, en invierno también presenta un encanto particular, ya que con las lluvias, el salto de agua es más abundante. Lo que debes evitar a toda costa es visitarla en verano.

 

Itinerario de la ruta de la cascada de Cola de Caballo

Para llegar hasta la cascada, existe una ruta circular de unos 8 km que no entraña ninguna dificultad y que puede hacerse incluso con niños. Con un desnivel de 250 metros en total y una duración arpoximada de 2 horas, la dificultad es muy baja. Además, hay que destacar que el camino está muy bien señalizado en todo momento, por lo que es imposible perderse.

El punto de partida es la iglesia de Masueco, donde también encontrarás indicaciones para hacer otras rutas por la zona. Bajando por la calle Eras, a pocos metros, encontrarás la primera indicación junto a la señal del Pozo de los Humos.

Rodeado de huertos y árboles frutales, solamente tienes que seguir recto hasta la bifurcación que cuenta con un olivo en medio. Desde allí deberás tomar el camino de la izquierda y bajar hasta cruzar el arroyo de Puente del Picón. Sólo un poco más abajo se forma la cascasa Cola de Caballo. Esta parte de la ruta destaca por sus paisajes de olivos, viñedos y cerezos. Si sigues por el camino de la derecha llegarás hasta el Pozo de los Humos, que ya explicamos en otros post, pero en esta ocasión tiraremos a la izquierda, ya que nuestro destino es la cascada de Cola de Caballo. Así pues, el primer tramo de ambas rutas es el mismo.

El camino de esta etapa es bastante llano hasta que se llega a la bifurcación, lugar en el que se inicia un pronunciado sendero hasta cruzar el regalo de La Puente, para después subir lentamente la otra ladera, que discurre prácticamente paralela al regateo.

Según vayas andando, verás el río Duero encajonado en un increíble cañón creado por el agua a lo largo de miles de años. Un poco más adelante, te encontrarás a los pies de la cascada que forma el Arroyo de Puente del Picón justo antes de su desembocadura en el río Uces. Un precioso salto de agua de 15 metros que baja precipitándose por escalones de roca de otros 8 metros más.

Allí pasarás por detrás de la bellísima cortina de agua y subirás hacia Masueco. Obviamente te mojarás seguro si el agua que cae es abundante, pero merece la pena solamente por poder disfrutar de la bellísima visión de la cascada desde el otro lado. En las inmediaciones de la misma suele haber cadenas y alguna cuerda para sujetarse si el terreno es resbaladizo.

En el camino de vuelta podrás ver el río Uces encajonado y, después de tomar el sendero, tan sólo te quedarán 2 minutos para llegar al pueblo. El sendero prosigue sinuosamente mientras se asciende en busca del camino que tomamos para llegar a este precioso paraje. Antes de llegar al camino y si la vegetación lo permite, no olvides hacer una parada para contemplar las increíbles vistas del tramo final del río Uces, encajonado justo antes de morir en el Duero.

Si quieres ver también el Pozo de los Humos, existe la opción de continuar por el mirador de la desembocadura del Uces y seguir las señales. Después, desde allí también podrás volver al pueblo si n problema. Una opción ideal para aquellos que quieran alargar la excursión y ver otr cascada más.

 

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