Museo de las Carmelitas Descalzas (Peñaranda de Bracamonte)

Situado en el convento de la Encarnación de las Carmelitas Descalzas (Peñaranda de Bracamonte), construido en el siglo XVII, este interesante museo que creció bajo la protección de la Casa Condal de Peñaranda. Los fondos se ubican en la iglesia, la sacristía y el museo. Actualmente se encuentra declarado Bien de Interés Cultural.

alberga actualmente una valiosísima colección de arte religioso, destacando por las importantes pinturas de la Escuela Italiana, realizadas por artistas de la talla de Lucas Jordán, Andrea Vaccaro y Guido Reni. Pero también es muy recomendable la visita solamente por poder disfrutar de la rica colección de bronces, las urnas de reliquias de la Capilla de  y un bellísimo relicario italiano. Siendo el conjunto que alberga la mayor colección de pintura italianas y bronces napolitanos de toda la zona.

Además, los artistas nacionales de la época se encuentran también magníficamente representados en la pinacoteca del convento, siendo los más representativos José García Hidalgo, el murciano Lorenzo Vila, Alonso del Arco, o el vallisoletano Díez Ferreras.

Museo de las Carmelitas Descalzas

El Monasterio de las Carmelitas

Además de por la importancia y la riqueza del propio museo, la visita merece la pena por poder contemplar la belleza del convento de la Encarnación. Un edificio fundado por Gaspar de Bracamonte y Guzmán, que se encuentra enterrado en el claustro, construido a mediados del siglo XVII que destaca por su sencillez, norma imperante en la arquitectura de la orden religiosa, y por el uso masivo del ladrillo, reservando la sillería para las portadas y las partes vivas.

Un edificio de gran importancia arquitectónica que alberga en su interior valiosos documentos del siglo XVII sobre la historia de la religión.

Durante su viaje a Salamanca en octubre de 1570, Santa Teresa pasó por Peñaranda de Bracamonte y se alojó en la casa de Don Juan de Bracamonte y su esposa, continuando al día siguiente hacia la capital. Y también visitó la ciudad entre 1571 y 1582 tres veces más. En aquella época no existía en la ciudad ninguna orden religiosa, pero un siglo más tarde, uno de sus más insignes devotos, Don Gaspar de Bracamonte y Guzmán, decdió fundar el convento de monjas carmelitas descalzas que podemos ver hoy, dondando además una amplia colección de pinturas y esculturas.

Su familia sentía una gran devoción por Santa Teresa. Cuando Don Gaspar era pequeño estuvo a punto de morir debido a unas fiebres. Milagrosamente se curó y su familia lo atribuyó a Santa Teresa, por lo que el conde decidió conceder una renta para que el convento pudiera fundarse en Peñaranda.

Con anterioridad a esta fundación hubo otro intento por parte de la condesa de Medellín y de Prado, tía del conde de Peñaranda, pero a su muerte el proyecto quedaría frustrado. Fue su sobrino, Gaspar de Bracamonte, el que comenzó las gestiones en 1649, pero tuvo que esperar hasta 1661 para ver aprobada la fundación.

Lo primero que se construyó fue la capilla de Loreto, ubicada a españdas del altar mayor y, posteriormente, la iglesia-convento y el resto de las dependencias del monasterio. La iglesia es de tamño mediano y presenta planta de cruz latina, crucero marcado y cúpula en el centro. La nave cuenta con tres tramos, separados por fajones que terminan en pilastras de estilo toscano.

El exterior del templo se caracteriza por sus volúmenes geométricos.De gran austeridad, realizada en ladrillo visto, salvo la postada, emplazada en la fachada sur. La fachada se encuentra flanqueada por pilastras lisas, que tienen un frontón triangular con pedestales y bolas en los vértices. Se accede al mismo por un arco de medio punto, enmarcado por pilastras lisas y hornacina en la parte de arriba, que acoge la imagen de Santa Teresa, obra realizada en la segunda mitad del siglo XVII.

 

La colección del Museo Carmelita de Peñaranda

Hasta el fallecimiento de Don Gaspar siete años más tarde de la inauguración del convento, llegaron gran cantidad de obras traídas de Roma y Nápoles, lo que explica que entre los muros de la fundación se haya conservado una impresionante colección de pinturas y bronces napolitanos. Enb aquella época, el pintos más famoso y reconocido de Nápoles, Lucas Jordán, formado en el taller, ya recibió numerosos encargos por parte de Don Gaspar, entre los que destacan un conjunto de pinturas para la iglesia de Santa María del Pianto. Por esta razón, en el retablo mayor de las Carmelitas de Peñaranda destaca y preside una bellísima obra de Lucas Jordán, realizada entre 1660 y 1669.

También cabe destacar la obra de Luca Giordano. Su pintura tiene influencias de Ribera, Veronés o Rubens. Podemos encontrar obras suyas en el Convento de Carmelitas de Peñaranda de Bracamonte, entre las que destacan El descendimiento, Jesús presentado ante el pueblo judío, la Transverberación de Santa Teresa, Jesús con la cruz a cuestas, La Anunciación y la Encarnación.

Otras pinturas de la iglesia son: Oración el el huerto de Andrea Vaccaro, y Santa Rosa de Lima de Lázaro Baldi.

 

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