Ledesma: el susurro de la piedra

Coronando una colina, por cuyos pies discurre el río Tormes, y a sólo 43 km de Hotel Regio, nos encontramos con Ledesma. Se trata del núcleo de población más importante del norte de Salamanca, considerada la capital de la comarca que forman los pueblos de Cuadrilleros de los Dieces, El Cerezo, Estacas, Estaquillas, Frades de Santa maría, La Sagrada, La Samasa, Pelillas, La Vadima, Muchachos, Nóguez, Zorita, Aldeagutiérrez, Cuadrilleros, El Casar, La Riverita, Santa Marina, Santo Domingo, Samarita y Zafroncino. Algunas de ellas ya despobladas, contando con un censo de apenas 1.800 habitantes. Es precisamente la escasa población que vive en estos pequeños pueblos del norte salmantino lo que ha hecho que sigan conservando esa esencia de antaño que tanto gusta al visitante y que los ha convertido en destinos cada vez más populares para el turismo rural.

Su situación estratégica, su facilidad de defensa y los testimonios arqueológicos encontrados en la zona, revelan que su primer asentamiento pudo haberse dado ya en la Prehistoria. Aunque su pasado romano resulta aún más evidente. Una época en la que Ledesma recibía el nombre de Bletis y en la que formaba parte de la frontera norte de la Hispania Ulterior Lusitania. No obstante, no sería hasta el año 1161, cuando Fernando II de León le concede el fuero de la villa, convirtiéndola de esta forma en un importante centro político, económico y de comunicación entre las diferentes regiones del Reino de León.

Ledesma

Sin embargo, su época de mayor prosperidad no llegaría hasta los siglos XV y XVI. Esa entonces cuando el crecimiento demográfico de Ledesma obliga a salir de los muros originales y nacen los primeros barrios fuera de ellos, habitados sobre todo por nuevos comerciantes, labrantines y jornaleros. El recinto amurallado se llena de palacetes góticos y renacentistas de las grandes familias nobiliarias que se configuran como la élite del municipio.

Fruto de todo ello, la ciudad cuenta hoy con un rico patrimonio arquitectónico y etnográfico que nos hablan sobre los acontecimientos acaecidos en la zona al paso de los siglos. Por eso, no es de extrañar que fuera declarada en su totalidad Conjunto histórico-artístico en 1975. Además, recientemente se ha llevado a cabo una esmerada labor de renovación urbanística en calles y fachadas, por lo que es una ciudad que merece la pena visitar si pasas unos días en Salamanca.

¿Qué ver en Ledesma?

Solamente con pasear por las calles de Ledesma, el viajero puede darse cuenta del impresionante carácter medieval que encierran. Cada piedra nos habla sobre el espléndido pasado de la villa y nos invita a que la conozcamos mientras damos un agradable paseo por las frescas riberas y paradisíacos remansos, donde las aves autóctonas encuentran refugio. Todo este conjunto, la convierte sin lugar a dudas en uno de los pueblos más bonitos de Salamanca.

  • Castillo de Ledesma: también conocido como la Fortaleza, este precioso castillo se sitúa al sur del recinto amurallado de la localidad y fue erigido para la defensa de la misma en el siglo XII. Presenta una planta trapezoidal irregular y paredes de buena sillería. En el patio de armas del interior se celebran actualmente distintas actividades culturales.
  • Iglesia de San Miguel: este edificio fue construido en el siglo XII con marcado estilo románico, pero reedificado con estilo neoclásico a finales del siglo XVIII, cuando se añadió la portada barroca rematada con un pequeño frontón. Apenas presenta decoración en la parte exterior y consta de una sola nave rematada con ábside semicircular. En la actualidad alberga el Centro de Interpretación Histórica de Ledesma.
  • Iglesia de Santa Elena: este edificio es el más antiguo de todas las construcciones religiosas de Ledesma. Fue levantado en el siglo XII con estilo románico cuando la localidad fue repoblada. Consta de una sola nave provista de una capilla mayor. Además en su interior alberga un precioso retablo barroco del siglo XVIII. Debido a su valor histórico, la iglesia fue declarada Bien de Interés cultural en 1983.
  • Iglesia de Santa María La Mayor: este impresionante edificio ubicado en la Plaza Mayor de la localidad fue construido entre los siglos XV y XVI con piedra pajarilla de buena labra. Una verdadera joya del arte gótico salmantino creada por el arquitecto Pedro de Inestrosa. En el interior del templo encontramos una serie de sepulcros entre los que destaca el del Infante Don Sancho, nieto de Alfonso X el Sabio.
  • Muralla de Ledesma y Puerta de San Nicolás: todavía hoy, la villa conserva gran parte de la muralla de granito que en el pasado la rodeaba en su totalidad y que hoy circunda el casco antiguo. La muralla fue construida durante la repoblación en tiempos de Fernando II sobre los restos de la antigua muralla romana. En la actualidad solamente podemos contemplar una de las ocho puertas que daban acceso a la localidad. Se trata de la Puerta de San Nicolás, encuadrada por dos cubos cilíndricos de sillería.
  • Puente Viejo: parece que fue construido sobre las ruinas de un puente romano, ya que en uno de los pretiles todavía puede verse una inscripción de la época. No obstante, solamente se conservan dos arcos ojivales originales. El resto proceden de posteriores restauraciones.
  • Verraco: el verraco vettón se encuentra al lado de la Fortaleza de Ledesma. Por sus rasgos, parece que se trata de la representación de un jabalí.
  • Hospital de San José: fundado a comienzos del siglo XV por Don Gonzalo de Ledesma para atender a los más desfavorecidos, destaca por las armas que se encuentrand ecorando la fachada, realizada en sillería pajarilla.
  • Espacios naturales: Ledesma no solamente es su núcleo urbano, sino que además ofrece al turista la posibilidad de descubrir sus bellos entornos naturales mientras se recorre alguno de sus senderos que atraviesan parajes de impresionante belleza con una gran diversidad de especies animales y vegetales.
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