Las pinturas rupestres de Las Batuecas

En la frontera con Extremadura, en el Parque Natural de Las Batuecas, se encuentra un valle secreto y protegido que ha sido lugar de retiro espiritual en el pasado, como bien muestran las antuiguas ermitas y el convento carmelita que existen en la zona. Conocido como el Convento del Desierto, este edificio fue construido en este lugar despoblado como lugar de vida retirada y eremítica a finales del siglo XVI, junto a nuemerosas ermitas situadas tanto dentro como fuera del recinto conventual, dispersas en su mayoría por los riscos que lo rodean y cuyas ruínas todavía se conservan hoy en día.

Dentro de este precioso valle ubicado a sólo 14 km de La Alberca encontramos además quince abrigos rocosos que ocultan uno de los mayores secretos de toda la provincia: el mejor conjunto de pintura rupestres esquemática de Salamanca, pertenenciente al arte postpaleolítico. Imágenes que representan numerosas figuras humanas y de animales a través de puntos o barras, con colores como el rojo, el ocre, el blanco o el amarillo. Muchas veces conformando escenas con una clara tendencia naturalista. La técnica que se usó para la realización de las pinturas es bastante sencilla y uniforme. Por lo general, fueron hechas con tintas planas y trazos lineales.

Pinturas rupestres de Las Batuecas

Entre ellas destacan las del Águila, las de la Cueva del Cristo, las del Canchal de las Cabras Pintás, las del Canchal de Villita y las de la Pizarra. Diseminadas entre los abrigos de cuarcitas que conforman el valle y a lo largo del curso del río Batuecas.

Restos primitivos de sentamientos neolíticos y huellas de nuestros antepasados que datan de hace unos 7.000 a 5.000 años que dan cuenta de la gran variedad pictórica de un valle que destaca por su abundante vegetación y sus escarpadas laderas. Las manifestaciones artísticas de los últimos grupos prehistóricos de la Edad del Cobre.

Todos los abrigos se encuentran declarados Bien de Interés Cultural pero, además, el Canchal de las Cabras Pintás goza de una declaración concreta por ser el más bello y completo de todos los abirgos de la zona. Las figuras que vemos en él pertenecen a cuatro fases, representadas en cuatro colores distintos, negro, blanco, rojo y castaño rojo. Un gra abrigo rupestre con una policromía fascinante que cuenta con una gran variead de animales representados, entre los que destacan las escenas de pastoreo y de caza.

Por su parte, el Zarzalón o Pizarra es el abrigo más recogido y fácil de encontrar, ya que se encuentra muy bien identificado. En su interior hay un panel explicativo que hace que su visita y contemplación sean mucho más sencillas y amenas. En este abrigo podrás ver pinturas en color rojo intenso y ocre amarillento. En general pueden verse figuras pectiniformes, figuras humanas y estrellas.

La Umbría del Cristo taambién es uno de los abrigos más interesantes. Un lugar precioso pero que, al contrario que los otros dos, no cuenta con panel identificativo. Además su acceso es bastante complicado y las pinturas que se muestran son bastante escasas. Se pueden ver algunos trazos en la parte media alta de las imágenes. Eso sí, merece la pena visitarlo solamente por la belleza de la localización en la que se encuentra.

Pueden visitarse a través del sendero señalizado que sale desde el convento. Un coqueto sendero de unos 800 metros tarimado un buen tramo. Lleno de árboles bien identificados que se localizan en torno a un refrescante arroyo. Varios carteles te irán indicando las distancias hacia los abrigos y dónde te encuentras en cada momento con respecto a La Alberca y al Puerto del Mirador del Portillo. Merece la pena desviarse hacia este último para disfrutar de las increíbles vistas que ofrece de la zona.

No obstante, antes de visitar las pinturas rupestres de Las Batuecas, recomendamos visitar el Aula Arqueológica ubicada en La Alberca, que cuenta con dos espacios principales en los que podrás saber más sobre las mismas. El primer espacio se centra sobre todo en las pinturas rupestres, enfocándose en la época en la que fueron realizadas, incluyendo reproducciones y escenas naturalistas de las gentes, y en las técnicas pictóricas que se usaron para crearlas. Pero también podemos encontrar reproducciones del instrumental de los cazadores y elementos ilustrativos de los motivos ornamentales y de los pigmentos antiguos, así como una maqueta del valle con la ubicación exacta en la que se localizan las pinturas rupestres.

El segundo espacio del Aula Arqueológica se centra en las explicaciones sobre el Convento Carmelita. Un convento que responde a las normas de sencillez y austeridad de la orden carmelitana y que puede visitarse a las horas establecidas, siempre a partir de las 10.30 h de la mañana. No se puede acceder al interior del Monasterio pero sí ver los alrededores y contemplar los textos que se encuentran en las paredes.

 

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