Las mejores rutas ornitológicas de Salamanca

A medio camino entre el mundo mediterráneo y el mundo atlántico, y en plena ruta de los movimientos migratorios de millones de aves, Salamanca es un lugar privilegiado para el disfrute del turismo ornitológico. Un destino ideal para los aficionados a la observación de aves. Su ubicación estratégica la convierte en uno de los mejores lugares de todo el país para esta actividad por su gran variedad de hábitats.

Desde las elevadas montañas de la Sierra de Béjar a los campos cerealistas del noreste, las famosas dehesas o los impresionantes cañones fluviales de más de 100 km de altura de las Arribes del Duero, pasando por las sierras medias de la Sierra de Francia, Gata o Quilamas,  encontramos más de 300 especies de aves distintas a lo largo de todo el año.

Son numerosas las rutas ornitológicas de las que podrás disfrutar en la región, ubicadas en diferentes partes de la provincia y en distintos pueblos. Las mejores horas para hacerlo es al amanecer y al atardecer, cuando las aves estás más activas. Además, no es conveniente hacerlo en als horas centrals, sobre todo en verano, ya que es cuando hace más calor. Además, es importante que no se ocasionen molestias a las aves y que no te acerques a los nidos en época de reproducción.

Las Arribes del Duero

Una de las zonas más atractivas y fascinantes para la observación de aves en Salamanca es las Arribes del Duero, espacio declarado como ZEPA por su especial labor de protección de especies en peligro de extinción desde el año 1990. Un espacio lleno de espectaculares cañones como los de los ríos Águda, Uces, Duero, Huebra y Tormes, donde habitan numerosas aves rapaces como el águila-azor perdicera, ya que es aquí donde se encuentra la mayor población de esta especie en la comunidad de Castilla y León. Pero también podrás ver al buitre leonado, al águila real, al alimoche y al halcón peregrino.

La mejor forma de recorrer la zona para verlas es a través de la ruta de los Miradores de Arribes. Un itinerario que se hace en coche y que cuenta con paradas en cada uno de los miradores, como el de Fraile de Aldeávila o el de Picón de Felipe. Pero si prefieres hacer senderismo, hay una ruta en los alrededores de Castro de Saldeana y en el Puente de los Franceses.

Sierra de Francia

La Sierra de Francia es el corazón de una de las últiomas selvas que existen actualmente en el continente europeo. Un extenso manto verde al sur de Salamanca salòcado por preciosos pueblos colgados en las laderas de los valles, lo que ofrece la posibilidad de ver cientos de aves en pleno vuelo. Algunos de los mejores lugares para verlas son La Peña de Francia, El Paso de los Lobos, La Alberca, la Laguna de San Marcos, El Portillo o la confluencia de los ríos Francia y Cuerpo de Hombre en Alagón.

Alcornocales de Espeja, Sierra de Gata y El Rebollar

La rivera de Azaba es una comarca llena de tesoros naturales y bastante desconocida que alberga una de las extensiones de alcornocal más importantes de la provincia. Entre los gigantes centenarios sobrevuela la majestuoso cigüeña negra. Por su parte, las Sierras de Canchera y la de Gata ofrecen refugio a numerosas aves en los arroyos y cañones del alto Águeda. Siendo especialmente destacable la zona de El Rebollar, uno de los paisajes más singulares de la región. El mayor bosque de roble rebollo de España y el principal refugio del abejero en Europa.

Encinares y robledales adehesados

Los bosques de robles y las dehesas de Salamanca ocupan la mayor parte de la provincia, dando lugar a paisajes de incomparable belleza. Tierras de marcada sequía en verano y de duros inviernos en las que nacen los ríos Huebra y Yeltes que, a su paso, se cubren de preciocos bosques de fresnos y sauces en los que habitan especies como el gavilán, el azor o el alcotán. En las dehesas, numerosos milanos reales y cigüeñas negras. La ermita del Cueto, la ruta del Puente Mocho en Ledesma, el río Tormes y el entorno de Las Veguillas ofrecen lugares idóneos para ocultarse durante la observación.

Sierras de Lagunilla y de Béjar

Las rutas de El Travieso, del Camino de Santiago y de la Dehesa de Candelario ofrecen algunos de los mejores lugares para disfrutar de la observación de aves en la alta montaña. En las Sierras de Béjar y Lagunilla encontrarás un bellísimo paisaje dominado por exuberantes bosques y profundos valles fluviales que descienden hacia la cuenca del río Alagón. Es aquí donde el arrendajo, la cigüeña negra, el buitre negro y el rabilargo encuentran refugio.

Llanuras cerealistas y riberas del Tormes

La comarca de La Armuña es el refugio por excelencia de las avutardas, los alcaravanes, los sisones, las calandrias y las alondras, escondiendo auténticos tesoros naturales todavía desconocidos para muchos salmantinos. Además, el camino que discurre hacia Zamora constituye un pasillo natural lleno de esmerejones y elanios comunes; las riberas del Tormes numerosas pollas de agua, rascones y martines pescadores; y el Embalse de Santa Teresa es el refugio de miles de aves como las grullas durante los meses de invierno.

Be Sociable, Share!

Deja un comentario