La Presa de la Almendra: el mar de Castilla y León

Si eres un gran amante de la naturaleza y te encanta pasar tiempo dando paseos al aire libre admirando el paisaje, hoy, en Hotel Regio, te traemos uno de los lugares más impresionantes de la provincia de Salamanca: la presa de la Almendra. Ubicada en la esquina noroccidental de la región, donde el río Duero y sus afluentes han ido excavando una increíbles sucesión de cañones a lo largo de miles de años, sobre los que se ha erigido esta impresionante presa y numerosos saltos hidroeléctricos.

Presa de la Almendra

La presa de la Almendra es una de las más grandes de España, acumulando la aguas del río Tormes justo antes de unirse con el río principal de la zona, el Duero. Junto con la de La Serena en Badajoz y con la de Alcántara en Cáceres son los tres más grandes de España de los más de 1.200 embalses con más de 50 hm3 de capacidad. Mide 15 de longitud y 7 metros de anchura, y un desnivel de 208 metros,  que sumados a los 202 metros de altitud del embalse dan lugar a una presión de agua de 410 metros de altura.

Ubicada en el límite norte de la provincia de Salamanca con la de Zamora, también es conocida como el “Salto de Villarino” por la singularidad de que la central no se encuentra en los alrededores de la misma, como suele ser habitual, sino en la cercana localidad de Villarino de los Aires.

Un sorprendente mar interior con más de 2.600 hm3 de capacidad que, con sus 200 metros hasta la coronación de la presa, ostenta el récord de altura. Un fascinante túnel excavado en la roca que lleva el agua desde la presa hasta la central subterránea de Villarino de los Aires. Desde la central, el agua es canalizada hasta el embalse de Aldeávila de la Ribera, en el río Duero, donde podemos admirar el propio cauce desde el Corazón de las Arribes.

Una impresionante obra de ingeniería que permite revertir las turbinas y devolver las aguas al embalse matriz.  Por la noche, al reducirse el consumo de electricidad, la energía se aprovecha para bombear el agua en sentido contrario hacia el embalse de Akmendra, garantizando así el caudal de agua en el Río Tormes de manera constante.

La central hidroléctrica de Villarino de los Aires se puso en marcha a finales del año 1970 y tres años más tarde se eliminó por completo la población de Argusino al llenarse por completo. Localidad que actualmente se encuentra bajo las aguas del embalse. Aunque ell asentamiento de los trabajadores que participaron en su construcción dio lugar a los poblados de La Rachita y Santa Catalina.

El pantano cuenta con más de 3 km de longitud en horizontal que pueden recorrerse en coche, disponiendo de una zona de aparcamiento donde podemos hacer una parada para admirar su grandiosidad y sus compuertas. Una opción ideal para disfrutar de una excursión distinta en un lugar donde se mezcla lo natural con la mano del hombre.

¿Qué hacer en el Embalse de la Almendra?

Divisar desde la lejanía el embalse de la Almendra es disfrutar de la sensación de estar ante un inmenso pero apacible mar. Y es que esta es precisamente la imagen que dan sus casi 8.000 hectáreas de superficie cubierta por el agua que queda contenida por un impresionante muro de contención de más de 3 km de longitud, como un inmenso malecón, que se ocupa de controlar y de evacuar en función de las necesidades del momento.

Sobre este gran muro, atravesado por la carretera que conecta ambas orillas, encontramos la zona de la maquinaria que ejecuta la apertura y el cierre de las compuertas del pantano. De esta forma, por un lado podemos admirar las tranquilas aguas del pantano, mientras que por el otro observamos una vertiginosa caída de más de 200 metros de altura, lo que la convierte en la presa más alta de todo el país.

A lo lejos, podemos ver la cantera de la que se extrajo el material para la construcción de esta fascinante obra de ingeniería, donde son evidentes las cicatrices que se produjeron durante el proyecto en el suelo de la zona, dejándonos disfrutar de un lago de cristalinas y profundas aguas creado en el inetrior del cráter de granito originado. Pasear por la orilla del pantano de la Almendra, a través de su amplia red de senderos perfectamente preparados para ello,lleva a los amantes de la naturaleza, y especialmente a los aficionados al senderismo, a descubrir bellísimos paisajes, rincones increíbles que el agua ha ido moldeando a su gusto a lo largo de los siglos.

Además, si tienes la suerte de visitar la zona a principios de mayo, podrás participar en la romería y observar el ofrecimiento floral que se organiza cada primer domingo de mayo en el ermita de la Santa Cruz, levantada a orillas del embalse entre 1972 y 1995 en homenaje al pueblo de Argusino que quedó bajo las aguas.

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