La Malhablada: un espacio cultural diferente

En el mes de mayo del ao 2014, las salmantinas Sonia Díez Santos, Gloria Hernández Serrano y Paz Pedraza Ruiz creaban el proyecto de «La Malhablada», que definen como un laboratorio de las artes para la creación y experimentación, y que recbe su nombre de una mujer malhablada y culta que vivió en la casa en la que se sitúa, a la que puede tomarse como la Cultura en sí misma. Una mujer sensual y transgresora.

Ofrece desde conciertos a obras de microteatro, pasando por espectáculos de danza, exposiciones, talleres, presentaciones de libros, catas de vino, talleres artísticos, cuetacuentos, mimo, magia, etc. Dirigidas tanto al público adulto como infantil. Propuestas de vanguardia que rompen moldes, abiertas a todo tipo de artes escénicas que apuesten por la espontaneidad, la frescura y el entretenimiento y cuya actuación no supere los 15 minutos. Con una cafetería que se plantea como un espacio de tertulia e intercambio de intereses artísticos y culturales.

El proyecto nació principalmente como un epsacio de microtatro, pero desde el principio se tuvo muy en cuenta que no quería cerrarse únicamente a esta disciplina. Eso sí, siempre bajo el formato micro y manteniendo la horizontalidad con el público. La idea era que se convirtiera en un espacio de encuentro relacionado con el mundo del teatro donde espectadores y creadores puedan confluir, formando parte directa de la función. Actualmente es uno de los referentes culturales de la ciudad.

La Malhablada

Este espacio se ubica en un edificio de estilo modernista de principios del siglo XX, que conserva su configuración original y su estética, lo que supone un gran atractivo turístico. Con carpintería antigua, suelos de baldosa hidráulica, forjado de madera, etc. Una de las pocas constrcciones de estilo modernista que se conservan en la ciudad. Pero, al mismo tiempo, con un aire descarado, innovador, con una imagen cañera que invita a trepar por su estrecha escalera.

Situado en la calle Meléndez, en el centro de la ciudad, cuenta con tres plantas, donde se encuentran una tienda de productos de cuero, una terraza con vistas a la Clerecía y a la calle Compañía, cinco salas y una cafetería. En su día fue una vivienda, pero con el paso de los años pasó a acoger una academia de informática y un estudio de fotografía, entre otros. Y, tras varios años vacío, ha vuelto a resurgir como lugar para la creación y la experimentación artística.

El espacio de lo más curioso. Y es que aquí, al contrario de lo que ocurre en un tetaro normal, parece que la casa se ha empezado por el tejado, ya que la taquilla no se encuentra a la entrada, sino en el último piso. Por la módica cantidad de 5 euros, disrutarás de una obra y una consumición. Y si sólo quieres ver la obra, la entrada te costará 3 euros. En cada una de las cinco salas se representa una función repetida en 6 sesiones al dia.

En plena era digital, estas emprendedoras han apostado por la cercanía con el público. La proximidad de la experiencia es la protagonista absoluta de todas las propuestas que se llevan a cabo en sus saas

Debido al elevado número de artistas, cada mes se cambia la programación, dando cabida a un elevado número de artistas y dando lugar a una amplia actividad cultural tanto para los propios locales como para aquellas personas que quieran visitar la ciudad y disfrutar de la faceta más cultural de la misma. Además, también se realiza una programación infantil por las mañanas, con varias representaciones que tienen en común la educación creativa.

Con la creación de este nuevo espacio en Salamanca, se abre la puerta a incorporar este tipo de proyectos teatrales y a seguir añadiendo otros muchos más que, desde la perspectiva de la experimentación y la apertura a otros puntos de vista, permiten oxigenar a una ciudad que cuenta con un ran potencial artístico y cultural más que demostrado, al que en muchas ocasiones solamente le hace falta contar con un espaciodonde poder exponer sus propuestas culturales.

En una ciudad como Salamanca, volcada en el ocio nocturno, es fácil pensar que la gente no busca más que bares en los que consumir alcohol barato. No obstante, el éxito de estas iniciativas pone de relieve que esto no es cierto. La Malhablada es un claro ejemplo de que existía una demanda real que se ha sabido curbrir, abriéndose un hueco dentro del formato micro, con una nueva forma de entender la cultura en la ciudad.

Pero no basta co tener una idea, sino que aemás hay que saber comunicarla para transmitir la ilusicó y hacer partícipe al espactador. Y para que la cultura sea tomada en serio, debe llevarse a cabo de manera profesional y para conseguirlo, no hay ningún problema en entenderlo desde el punto de vista empresarial. Esta es, sin lugar a dudas, la clave del éxito de este esacio: una magnífica idea puesta en marcha con profesionalidad y rigor.

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