Castillo de San Felices de los Gallegos: disputas de frontera

Declarado Conjunto Histórico, en las tierras del poniente salmantino se erige el castillo de San Felices de los Gallegos, un claro ejemplo de las disputas y vaivenes de la frontera hispano-portuguesa. Ubicado a sólo 111 km de Hotel Regio.

Construido en el siglo XIII por el rey portugués Don Dionis, adoptaría su forma definitiva en el siglo XV, cuando se construye la muralla que tiene forma redonda. Ya en el siglo XVII se añade también la muralla que tiene forma de estrella.

Se encuentra ubicado en uno de los extremos del casco urbano y presenta carácter de palacio fortaleza. Su diseño irregular se adapta perfectamente a las peculiaridades del terreno, conservándose todavía vestigios del antiguo foso y de la vieja cerca. Pero también pueden verse las defensas abalartuadas que fueron levantadas en el siglo XVIII durante la Guerra de la Independencia.

El edificio destaca por su impresionante torre del homenaje, que puede verse desde distintos puntos del entorno. Si tienes oportunidad de subir, no dejes de hacerlo, ya que la torre ofrece unas vistas increíbles de todo el pueblo y de las vecinas tierras portuguesas. Repartida en tres plantas, en el interior podemos encontrr el Aula Histórica de la localidad y una interesante exposición didáctica sobre las Fortificaciones de Frontera.

Castillo de San Felices de los Gallegos

Historia del castillo de San Felices de los Gallegos

El castillo de San Felices de los Gallegos fue mandado a construir por el rey portugués Don Dionis a finales del siglo XIII. Pero, posteriormente, pasaría a manos de los Duques de Alba y después a los militares de la Guerra de la Independiencia, hasta que en 1920 fue comprado por tres señores de la localidad para aprovechar la piedra para la construcción de sus viviendas. Es en este momento cuando se producen los derribos de la plaza de las armas y ésta se va perdiendo.

Luego siguieron con la fortaleza, que se pretendía demoler por partes decorativas desde arriba. Sin embargo, se dan cuenta de que el grosor del muro es de 4 metros, lo que requiere de mucho tiempo y dinero. Por eso, decidieron poner dinamita en las esquinas para hacerlas estallar. Afortunadamente, gracias al grosor, la voladura apenas dañó la construcción. Entonces, un señor de San Felices de los Gallegos, llamado Ángel de Dios, decide comprarlo para parar las voladuras y salvarlo.

Tres décadas más tarde unos norteamericanos quiseron comprarlo para desmontarlo y llevárselo como un puzzle, pero su propietario se negó. Solamente accedió a que le dieran la mitad si su intención era restaurarlo y dejarlo en su lugar. Los norteamericanos rechazaron la oferta y, de esta forma, a la muerte de Ángel de Dios, pasaría a manos de uno de sus hijos, que lo donó al pueblo para que pudiera ser visitado.

El castillo de San Felices de los Gallegos

El castillo de San Felices de los Gallegos posee actualmente seis estancias. La primera es la sala de recepción, donde se ubican el aula histórica y el aula de interpretación de la ruta de las Fortificaciones de Frontera. Allí podrás conocer la historia más reciente del castillo, subir a la sala de armas y ver réplicas de bastida, catapulta y armadura. En ella se explica el uso de las diferentes armas.

De la primera sala hacia abajo, se encuentra la sala en la que se usaban el polvorín y donde se ubica el aljibe. En ella podrás conocer cómo llegaba el agua al aljibe y ver un vídeo que realizó el propietario del castillo que ayuda a explicar lo narrado por el guía durante la visita en la sala de recepción. La duración del mismo es de unos 15 minutos.

En la siguiente sala podrás ver la maqueta del castillo y de la murallas y saber más sobre el proceso de construcción de las diferentes murallas. Esta sala termina en una bóveda, donde en una de las columnas puede admirarse un ángel tallado y una bola de catapulta que fue encontrada durante los trabajos de excavación.

La siguiente sala es la azotea, donde podrás disfrutar de unas vistas increíbles del entorno todo el tiempo que quieras.

En la última sala hacia abajo podrás visitar los calabozos, donde todavía se conservan trozos de vigas del castillo y donde pueden verse algunas fotos de la ruta de las Fortificaciones de Frontera.

Horarios de visita al castillo de San Felices de los Gallegos

El horario del castillo ahora en invierno es de Sabados, domingos y festivos, por la mañanas de 11 a 14h y por la tarde de 15.30 a 18h. Aunque el horario cambia, según la estación, ya que se depende mucho de la luz exterior.

La entrada por persona es de 2€, y para grupos es de 1.75€.

Se hacen visitas fuera del horario, para grupos, y también si alguien viene entre semana y llama al numero de teléfono 692 47 12 84 si la guía está San Felices también suele abrir.

Las visitas a grupos suelen ser siempre guiadas sala por sala

 

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