Café Novelty: la cafetería más antigua de Salamanca

Hay lugares de Salamanca que no aparecen en las guías turísticas típicas pero que aguardan en su interior tanto encanto que son de obligada visita si pasas unos días en Hotel Regio. Es el caso del Cafe Novelty, la cafetería más antigua de la ciudad. Un establecimiento fundado en 1905 que desde sus orígenes ha sido un verdadero referente de la vida social, política y cultural de la ciudad. Un lugar de encuentro, tertulia y vida social. Madrid tiene el Café Gijón, Barcelona el Cafè de l’Òpera y Salamanca tiene el Café Novelty.

Pero el Café Novelty no es una simple barra en la que se sirve cerveza y café, sino una atmósfera que llegó a contar con suelo italiano, espejos británicos, bronces franceses y sofás de terciopelo. Fueron los hermanos Vicente y Federico García Martín, los primeros dueños, los que se ocuparon de convertir el local en un punto de referencia rodeado de lujo, único por sus características y por su privilegiada ubicación.

Café Novelty

A lo largo de más de cien años ha sido restaurante de lujo, café cantante, botillería, salón de billares y mucho más.  En él se fundó la Unión Deportiva de Salamanca en 1923 y la Radio Nacional de España en 1936 y sobre sus mesas se han escrito infinidad de artículos, reseñas y novelas. Agustín de Foxá escribió aquí su obra «Madrid, de Corte a Checa».

Se han servido banquetes a personajes históricos como Alfonso XIII, que llegó de incógnito para cenar en uno de sus salones privados. Y ha sido lugar de encuentro de numerosos escritores, políticos, artistas y todo tipo de gentes que han acudido a él atraídos por su fama  y por su hospitalidad. Algunos de los más ilustres han sido Miguel de Unamuno, Carmen Martín Gaite y Gonzalo Torrente Ballester. Este último incluso tiene una escultura en su honor en el interior del establecimiento, precisamente en el lugar en el que solía sentarse. Y Miguel de Unamuno organizaba una tertulia diaria para discutir y poner a trabajar su pensamiento.

En sus orígenes, el café no tenía barra, sino un mostrador en el que se despachaban las bebidas y los clientes se sentaban en sofás y butacas de gran lujo, ya que la cafetería era una copia de los establecimientos típicos parisinos. En cualquier caso, no sería hasta la década de los 20 cuando viviría su época dorada, convirtiéndose en el escenario de numerosas tertulias entre médicos, ganaderos, abogados o comerciantes. A partir de este momento empezarían también a llegar decenas de personajes ilustres que se convertirían en clientes habituales.

Con la Guerra Civil, Franco establecería su gobierno en Salamanca durante siete meses. De vez en cuando frecuentaba la cafetería junto con sus asesores, escritores y periodistas. Es justamente en este momento cuando se fundó Radio Nacional España. Pero además, estableció su centro de publicidad y propaganda en el establecimiento entre 1945 y 1964, cambiando su nombre de Novelty a Café Nacional.

A finales de los años 60, el establecimiento cambió su nombre de nuevo a Novelty y llevó a cabo una reforma para recuperar el espíritu que lo había caracterizado en los inicios. Gracias a ello, volvió a convertirse en un foco de atracción para la gente joven y los universitarios, que crearon un café teatro. Pero además, irónicamente, el que había sido el centro de propagando y publicidad del régimen pasaría a ser el escenario de la conspiración y las reuniones sindicalistas contra el franquismo en la ciudad.

Actualmente es el café más conocido de la ciudad y sigue siendo un lugar público lleno de vida, con un variado cartel de actividades culturales con Tertulia y Revista propias. Su revista, Los Papeles del Novelty, fue creada en 1999 y recoge lo mejor de la cultura salmantina. Sus paredes son una verdadera galería de arte, donde se exponen cuadros de artistas noveles, y sus clientes vibran a menuda al suave ritmo de conciertos de jazz.

Pero además, una de las claves de su éxito es el haber sido capaz de crear un espacio muy acogedor que transmite esa naturalidad y confort que poseen solamente aquellos lugares muy marcados por la historia. De esta forma, aunque su decoración se ha renovado y su tamaño se ha visto reducido a una cuarta parte de lo que era el local original, el Café Novelty continúa manteniendo su esencia como punto de encuentro cultural y social de la ciudad.

Su terraza es la más concurrida de la ciudad, ya que su soleada orientación hace que se llene incluso en pleno invierno. En él se sirven raciones, aperitivos, bocadillos y copas, tanto en el interior como en la terraza. Siendo especialmente destacables sus helados artesanos, famosos a nivel internacional. Más de 25 variedades de helados que se elaboran solamente con ingredientes naturales de primera calidad.  Además, todos los años se incorporan nuevos sabores, como el de chocolate con naranja amarga o el de queso con arándanos. Y en Navidad se hacen helados especiales como el de Turrón de Jijona, el de trufa de chocolate o el de mazapán de Toledo.

Así pues, comer o tomar una bebida en el Café Novelty supone sumergirse en un mundo lleno de nostalgia, de inspiración, de controversias, de política y de cultura. Un espacio que todavía hoy parece rezumar algo muy atrayente especialmente para el género masculino. Aunque a ciertas horas del día, también son muchas las familias que se suman a la tradición de tomar un helado en el Novelty.

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