7 Comidas típicas de Salamanca en Semana Santa

¿Sabías que la Semana Santa está declarada de Interés Turístico Internacional? Y es que estas fiestas ofrecen a los viajeros que tengan la suerte de visitar la ciudad una gran variedad de atractivos que hacen que no puedas perdértelas. Y no sólo por sus preciosos tronos tallados por artistas de renombre, por las sombras que se proyectan en los edificios del casco antiguo, por sus procesiones llenas de historia o por la devoción de sus cofrades, sino también por las delicias gastronómicas de las que es posible disfrutar en estas fechas. Hoy, en Hotel Regio, te traemos las comidas más típicas de Salamanca en Semana Santa para que sepas qué es lo que no debes perderte durante tu estancia.

comidas típicas de Salamanca en Semana Santa

Bacalao

El bacalao es uno de los mayores manjares que pueden degustarse en Salamanca durante la Cuaremas y la Semana Santa. El más clásico siempre ha sido el bacalao ajoarriero, pero con los años ha ido dando paso también a otros platos de bacalao realmente exquisitos, como el bacalao con patatas, al horno con tomate, en buñuelos, con nata o al pil pil. Los mejores sitios para probarlo son Casa Rufino y Pucela, donde las variedades a degustar son infinitas. Y si salimos de la capital, el Restaurante Rivas, en Vega de Tirados.

Potaje

Es difícil concebir una Cuaresma salmantina sin el potaje de los viernes. Un plato que ya consituye en sí mismo un menú completo debido a su alto contenido en pescado, legumbres y verduras. Un clásico actualizado que ha pasado de ser plato a pincho de barra para entrar en calor cuando hace frío. Si quieres probar este delicioso plato, los mejores restaurantes para hacerlo son Casa Paca y el Río de la Plata. En este último, la receta clásica se ha modernizado con pequeños rellenos y destaca por la calidad de sus ingredientes y por sus generosas raciones.

Pero además, del potaje de Cuaresma podemos encontrar múltiples variantes en toda la provincia. Por ejemplo, con garbanzos pedrosillanos o de Fuentesáuco, con bacalao o con espinacas, y personalizadas con otros ingredientes como las almejas, el pimentón, los huevos, las patatas, los tomates, las zanahorias… Y es que este potaje admite casi de todo siempre que se haga en su justa medida.

Hornazo

El hornazo es otro de los grandes manjares de estas fiestas y que en Salamanca se prepara mejor que en ningún otro lugar del mundo. Se trata de una tosca empanada que tiene sus orígenes en el siglo XV y que actualmente cuenta con su propia Marca de Calidad. Y no solamente puede degustarse en Semana Santa y el Lunes de Aguas, sino que podemos encontrarlos en las panaderías a lo largo de todo el año. Elaborado normalmente con masa de hojaldre, jamón o paleta, chorizo, lomo y huevo duro. No obstante, en la provincia también podemos encontrar muchas versiones de este plato, al igual que sucede con el potaje.

Limón serrano

Aunque menos habitual, el limón serrano también es un plato que se mantiene vigente hoy en día en algunas cofradías. Una deliciosa ensalada de cítrico con huevo, vino, aceite, chorizo frito o escabeche y vinagre. Es muy típico sobre todo de la zona de la Sierra de Francia, donde empezó a relacionarse con la Semana Santa gracias a la cofradía del gremio de los hortelanos, que comenzaron a celebrar una comida de hermandad donde cada cofrade aportaba algo. El resultado fue esta ensalada de carne y cítricos, productos típicos de la tierra. Una combinación que resulta sorprendente para todo aquel que la prueba por primera vez.

Pestiños

Quizás sea una de las comidas clásicas de la Semana Santa salmantina que peor ha llevado el paso del tiempo, ya que cada vez es menos habitual. Se trata de un dulce elaborado con masa de harina frita y bañada en miel heredada de la gastronomía judía. En la actualidad, muchas veces la miel es sustituida por azúcar. Como dato curioso, decir que hasta el siglo XVi se freían con manteca de cerdo. Y, aunque parezca un dulce muy español, lo cierto es que podemos encontrar delicias muy similares en todo el mundo.

Torrijas

Las torrijas son uno de los dulces estrella de Salamanca en Semana Santa, al igual que ocurre en otras muchas partes de España. Un dulce elaborado con pan duro, leche o vino y frito que cuenta con muchos adeptos. Un clásico que también ha ido renovándose con el paso del tiempo, por lo que actualmente podemos encontrar numerosas versiones en la ciudad. Hay quienes los sirven con crema, con helado, canela… Es raro encontrar un restaurante que no lo incluya en su carta en estas fechas.

Floreta de Cuaresma

Las floretas reciben su nombre en forma de flor que prece francamente difícil de lograr. Sin embargo, la forma de prepararlas es mucho más sencilla. Se trata de un dulce de masa al que se le añade un poco de canela y que está realmente delicioso.

 

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